jueves, 28 de febrero de 2008

Entrevero Tango - Adios Nonino

Esta es una actuación en la sociedad italiana en la ciudad de Villa del Rosario. Como siempre rodeado de amigos. Interpretamos Adios Nonino de Astor Piazzolla con arreglos de Juan Carlos Fernandez. Despues de dos años de ensayar empieza a tomar color de grupo el quinteto. Con algunos problemitas de sonido pero que no opacó en ningun momento la emoción de hacer música. Vamos a la música.


video

En esta ocasión estuvieron de visita desde Alemania amigos quienes nos dieron el gusto de presenciar nuestra actuación. Un abrazo grande para Guri, Sonia, Tine, Dani y Robi y mucha suerte en sus vidas.



el chunkano


'vooolveeeer....con la frente marchita'

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La seudo cultura del lifting.

Solo al final de mis dias habra florecido toda mi alma abonada por toda mi carne.


Siento en este tiempo geológico que trascurrido desde el fallecimiento de mi viejo que las cosas me llevan por delante. No solo cosas malas sino también buenas. Como si todo dominio de mi entorno me fuera ajeno a la voluntad, las imágenes del tiempo compartido con mi viejo en esta dimensión libran una feroz batalla todas las noches en mi alma. La imagen que tengo de un amanecer en la clínica en su último día de lucidez y su inquebrantable sonrisa que ni su agonía pudo vencer contrasta brutalmente con sus tres días finales cual cristo donde la miseria de la caducidad de nuestros cuerpos me quedo muy, pero muy clara. Son esas batallas en las cuales uno no es un participante directo pero si se hace acreedor a sus consecuencias. Nunca quisiera saber el motivo, la razón (si tal cosa existe o simplemente es una idea que sembramos en nuestro ser para sobrellevar la apabulladota sinceridad de la muerte), por la cual estoy en este plano, pero tengo la audacia o la necedad de preguntarme: ¿y si ese motivo o razón por la cual estoy ya fue consumado?”.

Me preguntan si ya asumí su muerte y día, tras día, tras día me revuelve mas y mas el estómago, me da asco la putrefacta cultura del lifting. Pienso que las marcas que nos deja el inexorable paso del tiempo nos cambian constantemente. No, no lo asumí si con ello quieren decir si acepto que mi viejo no este a mi lado. Esa contradicción me dejo marcado y es una cicatriz que voy a portar toda la vida con orgullo que me hará tener presente siempre el cariño que ayer, hoy y siempre tendré por mi viejo. Yo no soy el mismo después de su muerte y tampoco lo quiero ser. Es lo mismo que pintarse las canas. Me da asco la seudo cultura de la juventud eterna amparada en la vil excusa de la estética. Cuando vamos a aprender que el tiempo nos derrota. Cuando aprenderemos que la victoria es suya y solamente suya. Creo en la estética del arte por que tiene el propósito de la belleza, deja ver a las claras nuestras virtudes mas sublimes, aquellas que nacen en el corazón de los seres humanos. No creo que sacarse una arruga, pintarse una cana, vivir según el libreto de la juventud eterna, sea enaltecer nuestras virtudes, mas bien creo que es tratar de esconder nuestras miserias. Somos humanos, somos virtuosos, somos miserables. La seudo cultura del lifting es como barrer toda la casa y tirar el polvo bajo la alfombra. La suciedad seguirá estando pero oculta. Mi opinión va orientada a que reconozcamos quienes somos, como somos, lo que somos, solo así tendremos una imagen verdaderamente sincera el uno del otro.

Yo no soy el mismo después de la muerte de mi padre pero tampoco quiero serlo. ¿Cual es la real virtud de la juventud que tanto añoramos? Yo añoro tanto que el paso del tiempo me brinde algún día canas como las de mi viejo, esos cabellos que anduvieron tanto sol y tanta lluvia, tanto camino. Yo añoro tanto que el paso del tiempo me de mis arrugas producto de haber reído y haber llorado, producto de haber vivido. Yo añoro tanto que el paso del tiempo me brinde el descanso de la muerte algún día así encontrarme nuevamente con mi viejo. Yo añoro tanto que el paso del tiempo me brinde la sabiduría para aceptar lo que verdaderamente soy, sin cremas ni maquillajes. Debemos entender que desde el momento en que nacemos comienza a morir nuestra carne pero también empieza a evolucionar nuestra alma. Es ahí donde tendría que radicar nuestro mayor empeño. Estamos sumidos en la seudo cultura de aparentar cuando deberíamos pensar en lo trascendental, maravilloso y milagroso de nuestra existencia. Tenemos que entender que el transcurso del tiempo en nuestro cuerpo y en nuestra alma puede ser muchas cosas pero sobretodo es ineludible, inapelable y forzoso si se quiere. No estoy en contra cuando lo estético obra en funciòn de mejorar nuestra salud, nuestra calidad de vida pero no creo que cubrir una cana o una arruga tenga ese efecto. Existe un tremendo mercado montado a costa nuestras ansias de juventud. Productos de estética variados, operaciones hechas escudadas tras la excusa de sentirnos mejor, distintos fármacos para prolongar nuestros estadios de alegría son elaborados todos los días para decirnos que seamos todos felices al módico precio de. Las sonrisas que nos venden en los carteles publicitarios y distintos medios visuales no son sinónimo de felicidad. No creo en las risas pagas de las modelos. La tristeza que tratamos de ocultar no es análoga a la desdicha. Felicidad y tristezas, desdichas y alegrías, penurias o fortunas, todas son espejos donde se refleja nuestra inescrutable realidad de seres humanos. ¿Es que a diario nos da tanta vergüenza ser humanos que tratamos de tomar virtudes de los dioses? ¿Somos una raza que no se reconoce como tal, preocupada en aparentar antes que en ser? No es una aseveración sino una pregunta. ¿Es que será verdaderamente cierto ese viejo argentinismo costumbrista que reza “es lo que hay”? La historia, si tal cosa existe e importa nos reclama hoy ponernos de pie a desterrar la falsedad, la hipocresía y la indiferencia de estas seudo culturas. Esta seudo culura de la juventud se ve representada por frases como: "A vivir que la vida es corta", deja en evidencia la nociva despreocupación por las responsabilidades. La memoria es un carga para nuestra conciencia y nosotros los testaferros de la desverguenza. En la noche de los bastones largos gran parte de la sociedad que pensaba se consumió. Ardieron la ciencia, las letras, las artes y quedaron en el aire solo cenizas intangibles de su pasada existencia y como si nada hoy seguimos negando aquellas cosas que nos marcaron. Hacemos un lifting histórico y solo recordamos próceres y cantamos bellos himnos y marchas. Olvidamos a nuestros desaparecidos, nuestros muertos y las creencias de todos aquellos que nos precedieron, sus sueños y sobre todo sus pedidos de justicia que probablemente a muchos los llevaron a la muerte y seguimos con la incultura de pintar nuestras canas sin darnos cuenta que por más que las pintemos siguen estando. El olvido no es la solucion, no pintemos las canas de nuestra historia para hacerla mas digerible. No tapemos las arrugas históricas del proseso de reorganización nacional con leyes de punto final y obediencia debida. Esto es lo realmente peligroso de esta forma de pensar. Hubo un demente mesiánico que dejo libre a los genocidas en pos de la pacificación nacional. La paz solo puede llegar si el pueblo esta en armonía con su presente, pasado y futuro, no simplemente por que haya una ausencia de lucha. Los militares existieron y sigue latente su pensamiento fascista. Somos, como sociedad, creo yo hijos del descrédito por el esfuerzo pero acólitos de la avivada, somos nietos de la cultura del colonizador que tomo lo que no era suyo diezmando por completo una cultura. Somos, como sociedad hermanos del capital, del consumismo que no logra aplacar nuestra sed de vida, somos padres del delibery vital en donde todo viene en cajas, perdón, parking, envasado, listo para consumo humano y tiene correctamente el precio puesto y aclarada la forma de pago, llega a tu puerta y no sabes de donde viene. Mientras tanto escuchamos todas las mañanas a Mario pereyra y vemos a Marcelo Tinelli todas las noches usándolos como una crema para nuestras conciencias. Para que ellas dejen de preguntar cosas que no deben, la narcotizamos. La conciencia sigue siendo la respuesta a una pregunta que ya nadie se hace.

Creo que no hay mejor momento que el presente para reflexionar sobre nuestro destino. Ponernos de pie y decir que hay gente solidaria, amable, sacrificada que cree en valores, que hace todos los días de la fe y la esperanza su estandarte. Terminemos con este lifting social que solo significa no mostrarnos como somos verdaderamente, somos humanos, somos virtuosos y miserables. Nuestra carne caduca y solo nuestra alma perdura. Gente que se nutre de fracasos y éxitos. Gente que se reconoce tal cual es y se muestra así. Gente como mi viejo que me lo dio todo y nunca me dijo. “es lo que hay”.


el chunkano


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martes, 26 de febrero de 2008

Doña imprudencia López y los nombres predestinados (cuento corto)

Este es un hermoso cuento que escribí que les aconsejo tomarse unos minutitos para leerlo. Habla de la inocencia y del predestinamiento de nuestras vidas lo querramos reconocer o no.

Doña imprudencia López y los nombres predestinados

¿Cómo explicarle a doña imprudencia López que su destino ya había sido signado por su nombre? Todos preferían llamarla por el apellido aunque esto daba lugar a confusiones. Paso a explicar. Como sabían todos en el pueblo la vida de Imprudencia López estaba llena de descuidos que si bien no la llevarían a la muerte por el momento, podían comprometer seriamente su salud. Es que doña Imprudencia como su nombre lo decía, era imprudente. Actos irreflexivos tales como cruzar una calle sin mirar, acariciar un perro desconocido y con espuma en la boca, desenchufar la estufa eléctrica del baño recién bañada y descalza, eran algunos de esas situaciones tomadas con cierta ligereza por doña Imprudencia. Convengamos que la irreflexión y la ligereza eran cualidades que paraban a doña Imprudencia en las puertas del paraíso. Y es que doña Imprudencia era una mujer muy, pero muy buena que se merecía entrar en él, eso si lograba llegar. Era también muy querida por todos y todos vivían con el corazón en la boca cuando la veían venir y pensaban de qué tipo peligro la iban a proteger hoy. En el pueblo, su nombre era tabú, así que todos la llamaban por su apellido. Era un pueblo muy supersticioso así que por miedo a la desgracia habían tomado el menudo reparo de no pronunciar jamás su nombre. López de aquí, López de allá la rebautizaron. Así y todo muchas veces era llamada por su nombre. Ocurría que cuando un hecho desventurado la amenazaba, y convengamos que eran muchos, le pegaban el grito: ¡cuidado! Ella se daba vuelta y preguntaba: ¿Qué? Ha de saberse que doña Imprudencia era también un poquito sorda. Tamaño enojo producía la inocencia con que se daba vuelta y sin a verse percatado del riesgo que corría que muchos la retaban y le decían: ¡que imprudencia López! A lo que ella muy sueltita de cuerpo contestaba: si, esa soy yo. La persona que cometía el pecado mortal de pronunciar su nombre, aunque sea por error, y despertaba a los dioses de la adversidad y la desdicha, era castigada con indiferencia a todos los niveles inimaginables. Desde cortarle un fiado, negarle el saludo o hasta el retiro completo de los favores amorosos eran penas a las que se sometían los incautos héroes. Con el tiempo y la persistencia de esta situación, muchos negocios se vieron en franca decadencia ya que sus ventas descendían lenta y paulatinamente, nadie se saludaba y había una espesa tensión sexual en el aire. Era que, en mayor o menor medida, todos habían caído presos desprevenida y precipitadamente del reto en cuestión pronunciando su nombre por un descuido, ¡Que imprudencia López!. Advirtiendo tal situación, que el pueblo estaba camino a la bancarrota, callado y caliente fue que se hizo el pacto de no prevenir mas a doña Imprudencia de los peligros que se le avecinaban. Cuenta la leyenda que se la vió por última vez juntando yuyos al lado de la vía del tren. Por supuesto que la leyenda lo cuenta sin mencionar su nombre.

Muchos meses posteriores a su desaparición la culpa y un profundo remordimiento que envolvió a todos los habitantes del pueblo los tentó a instaurar un día conmemorativo en su honor. Los festejos comenzaron en los colegios a la mañana, por las tardes se repartieron fotos y prendedores con su imagen cual santa de veneración. Al atardecer comenzó el baile, luego todos cenaron y en una conmovedora peregrinación llegaron hasta el lugar donde doña Imprudencia López había sido vista por última vez. Dejaron allí cientos de velas encendidas, flores hermosas y muchas oraciones que pedían por la paz de su descanso. Finalmente el intendente del lugar le dio el nombre de Imprudencia López a la estación del tren. Fue todo muy conmovedor. Si hasta vitorearon su nombre como nunca lo habían pronunciado antes: ¡Viva doña Imprudencia López! ¡Que viva!

Luego de esto el pueblo fue sacudido por un terremoto del que no se tiene registro en los anales de los producidos en todo el mundo desde el comienzo de los tiempos. Duró tres horas y sepultó esa noche a Villa Infortunio. ¿Cómo explicarle a Villa Infortunio que su destino ya había sido signado por su nombre?.

Esta foto fue tomada muchos meses después por un turista desprevenido que murió a la semana siguiente de haberlo hecho caminando por las calles de Villa infortunio (o lo que quedo de ella). Claramente se ve a Doña Imprudencia y su amiga Consuelo Rodriguez con todos sus gatos. Doña Imprudencia tiene hoy 107 años y sigue preguntándose que le paso a su pueblo y es que ninguno nos animamos a contarle nada.
el chunkano

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viernes, 22 de febrero de 2008

Mis amigos

Nunca fui de sacarme fotos. En estos últimos tiempos con la llegada de las cámaras digitales me empezó a gustar tener algunas. Aqui estan mis amigos y la gente que mas aprecio en este mundo. Si alguno todavía falta es por que no tengo una foto de él no por que no lo quiera.





el chunkano


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Jorge Julio Lopez

Así la memoria va sufriendo nuestro desprecio


Jorge López fue detenido ilegalmente y llevado a distintos centros clandestinos de tortura durante el Proceso de Reorganización Nacional (PRN) (1976-1983). Fue secuestrado el 21 de octubre de 1976 hasta el 25 de junio de 1979, sin habérsele formulado un juicio previo, y violando la Constitución Nacional y los Derechos Humanos. Miguel Etchecolatz era Director de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires y encargado de uno de los centros de detención clandestinos durante la última dictadura militar argentina, y mano derecha del ex General Ramón Camps. Luego de 30 años del final de la dictadura, y habiéndose derogado las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, Miguel Etchecolatz fue el primer acusado por genocidio. Jorge López era sin duda un testigo clave, quien no dudó en declarar ante la Justicia, ya que con sus declaraciones involucraba a por lo menos 62 militares y policías. Gracias a su testimonio, Miguel Etchecolatz se halla detenido en una cárcel común, condenado a cadena perpetua. Luego de la condena de Etchecolatz, Jorge López desapareció sin dejar rastros, el día 17 de septiembre de 2006, en la ciudad de La Plata.

Ya han pasado dieciocho meses de la primera desaparición en democracia de un ciudadano: Jorge Julio López. No estoy acostumbrado a recordar a alguien o algo importante solo cada un año así que si me permiten, voy a recordarlo a los dieciocho meses. Esta cuestión que deja a las claras que todos los días debemos recordar estos acontecimientos. Como tanta otra fecha a las cuales les somos indiferentes, esta pasa a ser una mas, solapada por nuestra indiferencia y nuestra necesidad desmedida de presente. No llego a entender nuestra memoria. La memoria nos sirve para recordar cosas que no tenemos que olvidar. Recordamos las fechas o eventos por acontecer pero llegado el momento en que sucede ya pensamos en lo que viene sin haber recalado en el mismo. Así se nos juntan fiestas patrias, religiosas, onomásticos, natalicios, homenajes póstumos y por supuesto no pueden faltar los “días de” inventados por el dios comercio para que le demos libre albedrío a nuestra sed de consumo. En esta vorágine donde todos los días del año se recuerda algo no puede ser especial que hoy se recuerde a Jorge Julio López. Si todos los días conmemoramos una fecha en particular, si todos los días son especiales, entonces no es especial ninguno. No solo me da miedo con la amnesia colectiva con que trascurre la vida de muchos sino que me cuesta reconocer que yo mismo mañana voy a estar escribiendo algo en función de una fecha por acontecer. No se si podemos hacer algo para que nuestra memoria vuelva a recordar cosas del pasado pero por lo menos hoy nos tomemos unos minutos para reflexionar sobre esta fecha. Imaginemos por un momento que un ser querido nuestro desaparece. Ahora imaginemos que toda la sociedad alrededor nuestro permanece indiferente. Yo creo que si imaginaron algo por un segundo sintieron un profundo desasosiego, una tribulación o la incertidumbre de una ausencia. Creo que todos en una mayor o menor medida estaríamos desesperados. Cuando alguien muere nos inunda una tristeza que con el tiempo se trasforma en un recuerdo nostálgico o hasta melancólico. Cuando alguien desaparece nuestro corazón no sabe que sentir. ¿Esperanza?, ¿dolor?, ¿miedo?, ¿pánico?, ¿terror?, ¿qué? A diario me encuentro con gente buena que me dice que las cosas son así y jamás van a cambiar. Yo no se si las cosas son así y tampoco estoy seguro de que no van a cambiar pero si se que si tuviera un ser querido desaparecido quisiera levantar la vista y no llevarme por delante la mirada indiferente de mis semejantes. Más aun. Si yo fuera abogado, policía, juez, fuera uno de aquellos que se encuentra en la primera línea de búsqueda me gustaría saber que a alguien le interesa el trabajo que estoy realizando.

En una sociedad donde nos venden el brillo constante, la fiesta interminable, la vida eterna, yogures para el tránsito lento, cremas de enjuague con freeze control, mal no nos haría unos momentos diarios de reflexión para saber verdaderamente donde vamos pero sabiendo de donde venimos. Jorge Drexler se tomó el trabajo de cronometrar el faro de Cabo Polonio, esa aislada playa uruguaya que cierta modernidad argenta descubrió un tiempo atrás y que a él le sirvió de punto de partida para su nuevo disco. Después lo chequeó en Internet, y estaba en lo cierto: el faro emite un destello cada doce segundos. Pero ésa no es la cuestión. Lo importante, dice Drexler, no está tanto en el destello sino en la oscuridad. En los 12 segundos de oscuridad que transcurren entre cada haz de luz del faro. De un modo nocivo creo que nos fuimos acostumbrando a sólo ver el brillo cerrando nuestros ojos cuando la oscuridad se avecina. Creo firmemente que la oscuridad como así también las tristezas, el dolor, la pena son una parte muy importante en nuestras vidas. Sin caer en el masoquismo de augurar la llegada de oscuridades, tristezas, penas y dolores, nos ayudan a disfrutar de nuestros momentos de felicidad plena. Estos momentos aciagos hacen que anhelemos los momentos felices, esperemos con ansia su llegada, disfrutemos de su presencia y nos acongojemos por su partida. No encaminemos a nuestros hijos a ser acólitos del brillo.

Finalmente todo mi desprecio para aquellos esbirros y secuaces del mal que tuvieron la desfachatez de subrogar a Jorge Julio López por su ausencia. Los desprecio no solo por el acto cometido sino por despertar en mí un sentimiento de odio tan profundo por estos seres que me envenena. Sicarios de la oscuridad, oscuridad que todos los días nos empeñamos en no ver, en negarla. Recordemos todos hoy no solo a Jorge Julio López sino lo que representa, el primer desaparecido en democracia. Recordemos que esta desaparecido por haber testificado en un juicio y tengamos claro que sigue desaparecido por nuestra indiferencia. Memoria y justicia. No hagamos gala de nuestro olvido así la memoria no sufre nuestro desprecio. No olvidemos a Jorge Julio López así no cometeremos otra injusticia.



el chunkano


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jueves, 21 de febrero de 2008

El amor de Pedro Antonio (cuento corto)

Entre tantos vicios que me doblegan uno de los mas poderosos, después de la música por así darle un orden, es él de escribir. En realidad todo lo que hago en mi vida tiende a la comunicación. No es que crea saber hacerlo sólo que no me puedo contener. Me anime con un cuento que describe el amor desde una perspectiva muy bonita. Espero que les guste. Está, por supuesto, dedicado a mi padre, fuente inspiradora de mi vida. Las imagenes son meramente ilustrativas.




El amor de Pedro Antonio


Así era el amor de Pedro Antonio. Bucólico, idílico, y hasta pastoril podríamos decir. Era tan profundo y abstraído que la respiración se le entrecortaba, no por la pasión sino por el olvido. Y es que Pedro Antonio, cuando pensaba en ella no se acordaba de respirar. Caminando por las calles de su pueblo, iba y venía sin saber por momentos si estaba yendo o viniendo. Cuando te miraba a los ojos su mirada te traspasaba; no por fuerte, no por adusta, si era poseedor de una dulzura incontrolable, si no por que siempre estaba mirando alguna estrella lejana. Dejaba en evidencia mi estupidez o mi ceguera, cuando me daba vuelta para ver lo que él veía, no veía nada. Pedro Antonio tenía esa envidiable cualidad de estar en dos lugares al mismo tiempo. Su existir se debatía entre el sueño y la realidad sin saber cual era cual. Es más, ni siquiera nosotros sabíamos cuándo dejaba de soñar, si es que dejaba de hacerlo.

Él nos supo contar que la musa inspiradora de su amor era una jardinera, cándida, jovial, sincera, franca pero no por ello ingenua. Se desvivía por sus plantas que ella las sentía suyas. Vivía en la casa con sus padres, así que tratar de encarar la empresa de su cortejo era algo preocupante y requería una planeación concienzuda. Cualquier acción podría ser declarada heroica tomando en cuenta que era hija única. Pero ninguno de estos escollos y vericuetos amedrentaban a nuestro Pedro Antonio. Decía que el buen camino no tenía que ser inexorablemente un camino libre de piedras. A pesar que la hidalguía de su postura era para ser considerada por lo menos para un puesto de prócer a posteridad, nosotros seguíamos dudando de su salud mental hoy. Es que nos contaba que el padre era un poco temperamental y había tenido un éxito rotundo cuando se trataba de espantar, por ser sutiles en la elección del término, a la manada lasciva, lujuriosa y carnal de coyotes hambrientos de sexo que conformaban el grupo de sus vapuleados pretendientes. Por lo menos esa era la imagen que el padre tenia de este ato ilegítimo de vagos y delincuentes que no tramaban otra cosa que llevarse a su hijita. Convengamos también que la belleza con la que había sido maldecida, según su padre, no le daba oportunidad a cuantito jovenzuelo anduviera suelto que caía irremediablemente preso de sus brujos encantos. Estos romeos improvisados, para no ser tildados de cobardes se veían en la obligación de aunque sea intentar poner a disposición su corazón, por ser sutiles en la elección del órgano, ante la tamaña hermosura con la que dios la había bendecido, según éstos.

Pero éste no era el caso de Pedro Antonio. Él ya había planeado todo. El ya había soñado todo y esto le daba un crédito extra a su quijoteada. Él ya había imaginado su casamiento, sus hijos y toda la felicidad que les estaba reservada. Todos los momentos difíciles ya tenían su antídoto en el pequeño manual que había escrito por años ¿Que distancia podía separar mi deseo del cuerpo de tan bella mujer? Se preguntaba. Para él la distancia parecía muy corta y estaba dispuesto a recorrerla. Su arrojo y su intrepidez no se le notaban a flor de piel, Sólo nos dábamos cuenta aquellos que poníamos especial atención en sus palabras. Era capaz de relatar los planes más disparatados con una seguridad que daba escalofríos.

Pero más escalofríos nos daban saber que todo era sólo un sueño. Sí, solo un sueño. Sabíamos que su jardinera no existía. Él decía que todo es nada más y nada menos que un sueño. Él estaba convencido de que existía, sólo que aún no la conocía. Sí, todo es un sueño nos decía. También nos decía que el mono se transformó en un ser humano, no cuando bajó de las ramas de un árbol y caminó erecto, sino cuando empezó a soñar que podía hacerlo. ¿Quién le podía negar que un sueño nos mantiene vivos? ¿Quién le podía discutir que realidad y fantasía comparten espacios distintos en un mismo plano? ¿Quién podía decirle que un sueño no es real? ¿Quién podía refutarle que nos seguiríamos balanceando de rama en rama si no nos hubiera despertado un sueño? Ese era el oficio de nuestro Pedro Antonio, él era soñador de profesión.

Profesión que todos los del pueblo nos ocupábamos de mantener viva junto con él, porque la rutina de nuestras vidas nos había cercenado la capacidad de soñar. Éramos un pueblo gris, iluminado por la desfachatez de nuestro Pedro Antonio. Su jardinera era sólo una musa a la que estuvo esperando toda su vida. Ojala que la encuentre. Por lo menos al tiempo en que yo termine de escribir esto todavía no la había hallado. Él ya la imaginaba antes de que tuviera un nombre. Todos anhelábamos su llegada y a la vez sentíamos miedo de que Pedro Antonio dejara de soñar después de su arribo. Él presentía que lo estaba buscando y se preparaba para recibirla con el más necesario de todos los abrazos, el del encuentro. En su corazón latía el más grande de todos los amores, el que nace de la esperanza, el que nace de la fe. Él la amaba antes de saber de su existencia. Él la amaba antes de saber dónde estaba. Él la amaba antes de la carne. Él la amaba en sus sueños, por que ¿qué somos, sino un sueño antes de ser?



A pesar de todo, nadie se animaba a contradecirlo, y muchísimo menos sentir lastima por él. Si hasta envidia le teníamos, por que, si se quiere, él siempre fue un hombre enamorado, y por más que ella todavía no llega: ¿quién puede negar el amor de pedro Antonio?




el chunkano

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miércoles, 20 de febrero de 2008

La rosa de los vientos (zamba) chino serrano



Esta es una bonita zamba (esta mal que yo lo diga pero me gusta), de mi autoría que supo interpretar muy bien mi amigo el "Paisa Brandan". La versión que escuchamos fue grabada en agosto del 1999 en Merlo (San Luis), y formaba parte de un trabajo discografico de "La Banda Encuentro" llamado "Sin Palabras". En aquel tiempo yo era el bajista de la banda. Esta zamba esta compuesta para una mujer (cuando no), para victoria, que me supo acompañar en esos días y de la cual estaba profundamente enamorado. Ni siquiera la diferencia de doce años que le lleveba pudo aplacar ese don redentor que caracteriza a las mujeres, ella fue una rosa en los vientos, en torridos tiempos, guiando mis pasos y dandole un cauce a mi corazón extraviado por ese entonces.



La rosa de los vientos


Mis versos quieren darle
Un brillito en la tarde
A tu sonrisa pura
Que en mi rostro desnuda
La felicidad de imaginar
Tu risa y la mía juntas

Caprichos de mi sangre
Que se empeña en amarte
Cautivo de su cauce
Es mi corazón que late
Ajeno al compás del tiempo ira
Su latido constante

Mis versos son mi aliento
Que nacen de mi pecho
Allí donde esta mi sed de amar
Esperando el momento
Para soplar en tus alas
Mi rosa de los vientos


De vez en cuando encuentro
En tu mirada recuerdo
En el silencio comprendo
Su voz va repitiendo
Que en el corazón viven misterios
Que no entiendo y acepto

Algunos dicen que amo
Como yo nunca he amado
Otros que vengo huyendo
De lejanos recuerdos
Yo digo que estoy amando quizás
Mientras sigo a tu lado


Pueden escuchar esta zamba en el reproductor ubicado bajo esta leyenda cliqueando la flecha verde.



Si queres bajar este tema a tu pc segui los mismos pasos antes estipulados para bajar "Del caliz de mi voz".

http://rapidshare.com/files/93608728/La_rosa_de_los_vientos.mp3.html

el chunkano

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Salutaciones navideñas

Esta es una carta que le escribí a mi amigo Daniel “gurí” Contrini en respuesta a sus salutaciones navideñas y creo pertinente compartir con todos ustedes.


Agradeciendo y retribuyendo un poco tardía mi respuesta te hago llegar a tus salutaciones navideñas. Por supuesto que el amor, la paz y la salud son sentimientos muy gratos para recibir de parte de un ser querido. Hago esta acotación por que me ha saludado infinidad de gente deseándome lo mismo y sabe que no logre sentir su deseo. Vos mas allá de ser mi amigo sos una persona que trata con mucho respeto a otra y usa el idioma de una manera correcta y sincera al momento de comunicarse. Conociendo tu minuciosidad en el uso de las palabras y la profunda y lejana amistad que nos une, es que tu mensaje de amor, paz y salud ha llegado hasta mi corazón.

Hablando de mi corazón te cuento que a medida que cumple años se me revela más escéptico con respecto al destino y virtud de la raza humana. Ha medida que uno crece (a medida que yo crezco), el optimismo lo reservo para sobrellevar los problemas rutinarios mientras que cuando uno se entrega a los vastos momentos de meditación que la soledad ofrece, descubre una humanidad indiferente a su destino, flemática con los deberes y hasta irrespetuosa con las leyes que impone la tierra para que convivamos. Es como contaba Alejandro Dolina que a edad muy temprana descubrió la muerte, que la vida tenia final y sin dejar de ser feliz, lo embargo una alegría melancólica más cercana a la tristeza. Algo parecido me sucede. Mi temor no es a la muerte sino no a la indiferencia. Sin dejar de ser feliz por mis pequeños logros se que estos contribuyen a mi crecimiento personal o muchas veces sirven de apoyo a otros, no siento que este haciendo, ni estemos haciendo algo en particular por el destino trascendental de la raza. Y nos veo a todos así. Hoy la felicidad pasa por ser felices nosotros y los nuestros, y nuestros buenos deseos no dejan de ser oraciones que rezamos al cielo rogando por su conclusión. La esperanza y la fe son el alimento para el pobre y el desgraciado, mientras que la moneda calma el hambre de los afortunados. Tenemos la estúpida condición de hacer únicamente lo que nos compete y de contentarnos con haber cumplido con la tarea o el trabajo que la sociedad nos impone y si alguna situación no llega a buen término no sopesa ninguna culpa ni responsabilidad en nuestra conciencia. Cabe acotar que es mucho mejor encontrar responsables de un hecho que culpables. No hacemos un esfuerzo mayor al que socialmente nos corresponde y los deberes que tenemos socialmente no las hacemos nuestros. La política es un antro de corrupción pero nosotros no somos militantes, la religión es el opio de los pueblos pero no somos creyentes, la sociedad sufre el hambre y la pobreza pero para eso pago mis impuestos y es mas, el otro día le compre una estampita a una chiquilla andrajosa que mendigaba por la calle y así le sacamos el cuerpo a cuanta situación quiera venir a incomodarnos y nos sentimos buenas personas. De actitudes como esta se alimenta la indiferencia y esta tapizado el infierno si tal cosa existe. Creo que la capacidad de soñar, de imaginar aquello que no existe para su concreción o seguimiento, es una virtud que como raza estamos desperdiciando. Solo nos avocamos al cumplimiento de normas estipuladas y reglas estereotipadas sin ni siquiera saber por que lo hacemos.

No creo que la humanidad tenga una vocación de supervivencia sino más bien de sobre vivencia. El mero hecho de aceptar las miserias humanas como una materia pendiente que tenemos que solucionar en algún futuro inmediato es un diploma que acredita nuestra necedad como raza. La pobreza, el hambre, las guerras solo conforman partes de índices perfectamente evaluados y encasillados al momento de entregarnos a la fiebre del consumismo como lo hacemos para estas fiestas en los distintos mercados. Brindamos hasta emborracharnos y caer ebrios sin sentido, nos juntamos y saludamos con gente que ni conocíamos, comimos como animales hasta el hartazgo, nos ensordecimos con música simulando un festejo, viajamos por las rutas a altas velocidades vaya a saber uno en busca de que satisfacción y diariamente encontramos la muerte, compramos todo lo que el mercado nos ofreció, y por dios que ninguno sabe que se festeja en esta fecha. Yo no soy católico pero no niego ninguna religión que le pueda brindar un alivio al alma humana. Si fuera católico me estaría planteando mi pertenencia a un credo corrompido hasta la médula e hipócrita hasta las bases. Por momentos acudo a mis vagos y escasos conocimientos de historia y recuerdo a Juan pablo ll pidiendo disculpas por la inquisición de hace ya quinientos años y solo se me cruza una pregunta: ¿Por qué pedirán disculpas dentro de quinientos años la religión católica?



Sabes que pienso una y otra vez en las palabras que conocí a través de Al Gore: "Hay buenas personas que se dedican a la política en todos los partidos que se niegan a enfrentarse a este asunto, por que si lo admitieran y lo reconocieran no podrían evitar la obligación moral de intentar realizar cambios importantes". Creo que si nos permitiéramos admitir y reconocer el mundo que nos rodea no nos cabría tomar otra actitud que no fuera la de responder a su llamado de auxilio que este nos esta enviando. Pero seguimos cómodos en nuestros trabajos, con nuestros autos, nuestras computadoras, con nuestra telefonía que simula comunicación, con nuestra TV satelital que simula esparcimiento e información, comemos un asado y reímos, nos emocionamos y lloramos por nuestros logros y mientras el dinero sacie nuestra narcotizante fiebre consumista así seguiremos adelante. Todo este bienestar debería servirnos para poder pensar y obrar de una manera activa en la solución de los problemas de los desafortunados. Ojala los hospitales, orfanatos, geriátricos, comedores comunitarios se llenaran de tanta gente para estas fiestas como se llenan los shopping. Tampoco creo que todo este bienestar sea maligno, sino que lo usamos para sepultar hasta el último atisbo de conciencia y discernimiento que nos pueda embargar. Toda esta seudo bonhomía nos sirve de mascara para no ver la realidad. No tenemos un proyecto como sociedad, mucho menos como raza. Nuestro destino solo esta en cumplir los cánones que la sociedad impone sin ni siquiera cuestionar su origen y actualidad. Es por ello que mi deseo es de salud y de amor para con vos, pero no de paz. Hay gente en este mundo que sufre nuestra paz y creo que deberíamos estar en guerra con nuestra falta de conciencia por esta situación. Deberíamos estar en guerra contra la indiferencia. Estamos narcotizados por el consumismo tanto material como espiritual. No es que te endilgue una falta de conciencia a nivel personal sino que a nivel social no se refleja y eso es harto preocupante.

Siempre hemos estado en hemiciclos antagónicos es por ello que cuando uno de nosotros vivía algo el otro lo sentía y trataba de comprenderlo. Creo que hemos vivido lo mismo en distintos tiempos. Como dejas en claro en tu mail, amor, paz, salud, amistad, libertad son palabras inmensas con las cuales nuestro idioma nos ha bendecido para poder hacer una síntesis de sentimientos tan inconmensurables. Trata de entender que dentro de mis deseos, no para estas fiestas sino para tu vida en cualquier fecha, estarán siempre presentes el amor y la salud, pero no la paz. Lejos estoy, y esto lo sé muy dentro mío, de ser pesimista. Es mi visión del panorama que nos rodea y creo firmemente que los cambios son posibles. Creo que si toda mi vida puede llegar a servir para cambiar un grano de arena de lugar mi existencia habrá sido ampliamente justificada. Es por ello que de tus deseos para conmigo hoy tomo el amor y la salud pero he de rechazar la paz y dejarla reservada tal vez para cuando sea mas viejo (si tal cosa sucede). Nuestro espíritu debe estar en guerra contra el sedentarismo de la conciencia y el bestial consumismo que es lo más similar que he visto a la figura del demonio. No solo se esta en guerra con un arma en la mano. No quiero ser feliz si por serlo he de ser ciego. Prefiero el caos en mi espíritu, la tristeza y el dolor, no así la soledad, que mantiene mi alma lucida aunque sea por algunos momentos. Un abrazo enorme y nos vemos pronto. Chino.




el chunkano

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martes, 19 de febrero de 2008

Esquel. Explotación Minera.

En estas páginas quedan resumidas el poder nocivo del capitalismo sobre nuestro planeta. Corrompe gobiernos y a sus políticos, contagia a la ciencia y sus científicos, infecta a tierra y sus habitantes, arrasa y mata todo tipo de vida indiscriminadamente, nada queda a su paso, sólo divisas.







http://www.estrucplan.com.ar/secciones/noticias/noticia.asp?codigo=681codigo=681

http://www.ecoportal.net/content/view/full/21506

http://www.eco2site.com/news/marzo/esquel.asp


ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo




La actual situación del ecosistema del planeta, confiere a este texto del Jefe piel roja un alcance profético, que debe sumarse a su notable sensibilidad. Publicada en el diario El País de Montevideo, en su edición del domingo 2 de marzo de 1997, se trata de la carta que el cacique Seattle de la tribu Suwamish envió al presidente norteamericano Franklin Pierce en 1855, en respuesta a la oferta de compra de todas las tierras de esa comunidad indígena por el gobierno de Washington. La carta del Jefe Seattle merece una lectura muy detenida y dice así:




Como se termina la vida


“El gran jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. También nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esa gentileza porque sabemos que nuestra amistad no le hace mucha falta. Vamos a considerar su oferta, porque sabemos que de no hacerlo el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomar nuestras tierras. Pero el gran jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos confían en el ciclo de las estaciones. Mis palabras son inmutables, igual que las estrellas.” “¿Cómo pueden comprar o vender la tierra? ¿Cómo pueden comprar el cielo o el agua? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del contenido del agua que corre. Deberían saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja que reluce en la planta, cada playa arenosa, cada neblina en la penumbra del bosque, cada claro del follaje, y cada insecto con su zumbido y su vuelo, son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula dentro de los árboles guarda la memoria del hombre piel roja.” “Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra natal cuando se van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos, en cambio, jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte inseparable de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo y el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las crestas rocosas, el verde de las praderas, el calor corporal del potrillo y también el hombre, todos pertenecen a la misma familia.”


La voz del padre de mi padre


“Por eso cuando el gran jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. Manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros: el será nuestro padre y nosotros seremos como sus hijos. Por eso consideramos su oferta de comprar nuestras tierras, aunque ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua que corre por los ríos no es solamente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos estas tierras, tendrán que recordar que son sagradas y deberán enseñar a sus hijos que cada reflejo fantasmal en la superficie de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de la corriente de agua es la voz del padre de mi padre.” “Los ríos son nuestros hermanos y calman nuestra sed. Llevan nuestras canoas y alimentan a nuestra gente. Si vendemos estas tierras, deberán recordar y enseñar a sus hijos que los ríos no son solamente nuestros hermanos, sino que también son hermanos de ustedes. En adelante deberán dar a los ríos el trato bondadoso que darían a cualquier otro hermano.” “Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que otro, porque él es un extraño que llega en medio de la noche a llevarse lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga. Luego de haberla conquistado, la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de sus antepasados y los derechos de sus descendientes. Trata a su madre la tierra y a su hermano el cielo, como si fueran cosas que pueden comprarse, saquearse o venderse, como si se tratara de corderos o cuentas de vidrio. Su insaciable voracidad terminará por devorar la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.”


Lo que no se comprende


“No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la de ustedes. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre piel roja. Pero tal vez sea así porque el hombre piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar en donde pueda escucharse el crecimiento de las hojas de un árbol en primavera o el rozar de las alas de un insecto durante el vuelo. Pero quizá yo piense así porque soy un salvaje y no puedo comprender ciertas cosas.” “El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. Me pregunto que clase de vida puede llevarse cuando el hombre no es capaz de escuchar el grito de las garzas o el diálogo nocturno de las ranas alrededor de una laguna. Yo soy un piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por el aroma de los pinos. El aire es algo precioso para el hombre piel roja, porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira: igual que alguien que pasara varios días agonizando, se ha vuelto insensible al hedor. Pero si le vendemos nuestras tierras, deberá dejarlas aparte y mantenerlas como algo sagrado, como un sitio al cual podrá llegar el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.” “Consideraremos la oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de esta tierra como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de comportarse con ellos. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre la pradera, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y por lo tanto no comprendo como el humeante “caballo de vapor” puede ser más importante que el búfalo al que nosotros sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales desaparecieran, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrirle también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.

La tierra es la madre


“Ustedes deberán enseñar a sus hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, ustedes deberán decir a sus hijos que la tierra está llena de la vida de nuestros antepasados. Deberán enseñar a sus hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra, afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.” “Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, es apenas una hebra de ella. Todo lo que haga para dañar a esa red, se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra, sucederá también a los hijos de la tierra. Lo sabemos: todas las cosas están relacionadas entre sí, como la sangre une a los miembros de una familia.” “Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo, no puede estar libre del destino común. Quizá seamos hermanos después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco sabrá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora el hombre blanco piensa que es dueño de nuestras tierras, pero no podrá serlo. El Dios de todos es Dios de la Humanidad y Su compasión es igual para el piel roja y para el blanco. Esta tierra es preciosa para El y causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos desaparecerán tal vez antes que las demás tribus. Si contaminan sus camas, morirán alguna noche sofocados por sus propios desperdicios. Pero aún en su hora final, se sentirán iluminados por la idea de que Dios los trajo a esta tierra y les dio dominio sobre ella y sobre el hombre piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros, porque no comprendemos lo que sucederá cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los rincones de todos los bosques despidan olor a muchos hombres y cuando la vista de las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de cables parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así terminará la vida y comenzará el sobrevivir.”


el chunkano

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lunes, 18 de febrero de 2008

Del caliz de mi voz (chacarera) chino serrano

Les dejo una chacarera compuesta por mí en el 2003. Es el tema favorito de todo compositor: el amor, a veces correspondido, a veces se nos hace esquivo pero nos mantiene vivos la sola esperanza de su arribo. Una versión interpretada y arreglada de manera total por mi amigo guri contrini quien supo comprender y reflejar de una manera auténtica el sentir de este corazón.


Del cáliz de mi voz

Tiembla la luna de enamorada
Por que el sol quiere tocarla
Creo que sigues pensando en mí
Y yo pienso en ti

Sopla la brisa, no dice nada
Que musa poco inspirada
Supongo que no entendió mi amor
Aliento e´ crespín

Cruzas el campo con tu mirada
De girasolcito al alba
Creo que sigues buscando luz
Llevando tu cruz

Mas andariega mi copla espera
Guitarra, bombo y los años
Sabrás que de estos versos bebió
El cáliz de mi voz

Pobre cautivo sueño que clama
Volverse fuego en tu alma
Y en el cauce de tu corazón
Apagar su sed

Miel del camino, tierra mojada
Tus pasos tallan su entraña
Vuelve la lluvia a nostalgia ser
Huellas de un querer

Tapiz de estrellas, pronta morada
Tu vuelo paloma manda
Que el cielo de luto esté porque
Murió una ilusión



Podes bajar la música desde aquí:

  1. Cliqueá la dirección en lila debajo de estos nueve puntos.
  2. Cliqueá donde dice "free".
  3. Espera que pase el contador de segundos.
  4. Ingresa la clave de letras y números en donde dice "here"(atención a las mayúsculas).
  5. Cliqueá "donwload via...etc".
  6. Se abrirá una ventana nueva donde tenes la opción de "guardar". Guardá.
  7. Elegí la carpeta donde vas a guardar el archivo
  8. Abrí la carpeta donde guardaste el tema.
  9. Cliqueá el ícono de windows del tema y a escuchar

http://rapidshare.com/files/93023012/Del_c_liz_de_mi_voz-chacarera-chino_serrano.mp3.html

Disculpen si soy demasiado didáctico pero no tengo la menor intención de subestimar sus conocimientos sino que hago memoria de los míos cuando empecé a entrar en internet y la deseperación que tenía (que tenía dice el caradura, como si no la tuviera más).

Abajo en la barrita gris apretando el botoncito verde pueden escuchar el tema, espero que les guste.



el chunkano


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¿Quienes Somos?

Creo que vale la pena que nos preguntemos:




¿Quienes somos?
¿Somos argentinos?
¿No es este nuestro lugar de origen, donde nacimos?
¿Somos padres, madres, hijos?
¿No es ese es el papel que nos toca desempeñar en el grupo familiar?
¿Somos médicos, arquitectos, albañiles?
¿No es eso lo que hacemos para procurar nuestro sustento?
¿Somos radicales, peronistas o librepensadores?
¿No son esas nuestras ideas políticas?
¿Somos bosteros, gallinas o cuervos, tumbas o lobos?
¿No es esa nuestra simpatía por un equipo de fútbol?
¿Somos gordos o flacos?
¿No es esa nuestra contextura física?
¿Somos blancos, aborigenes o negros?
¿No son esas nuestras razas?
¿Somos cultos o ignorantes?
¿No son esos nuestros niveles de estudio?
¿Somos ricos o pobres?
¿No es esa nuestra situación económico-social?
¿Somos hombres o mujeres?
¿No es esa nuestra identidad sexual?
¿Somos personas honradas o delincuentes?
¿No determina esta condición nuestro apego a las leyes?
¿Somos nuestros aciertos o fracasos?
¿No es eso algo que le atañe al destino mismo?
Quizás la pregunta debiera ir más lejos. Recuerdo a Carl Sagan diciendo que somos polvo de estrellas. ¿No es eso de lo que estamos hechos?.




Nuestro origen histórico data de hace quinientos años atrás cuando Colón reclutó convictos, reos, oportunistas, gente que, habiendo sido condenada se le otorgaba un perdón a cambio de embarcarse en una travesía. Gente que no tenia nada que perder pero tampoco tenia esperanzas. Pregunto: ¿Somos, como nación hijos de saqueadores, genocidas y ladrones, aquellos que venían en las carabelas de colón?, ¿O tal vez somos hijos de inmigrantes europeos despojados de su tierra, su familia, su trabajo por las guerras?, ¿Somos hijos de esta gente que dejó de lado el pesimismo para darle paso a la esperanza de un nuevo amanecer?, ¿Entendieron ellos que el pesimismo era un lujo que no se podían dar en tiempos tan difíciles?. O tal vez por nuestras venas aun corre sangre aborigen. Esa sangre injustamente derramada hace cinco siglos por uno de los mas grandes genocidios ocurridos que históricamente se lo llama “colonizacion de america”. Esa sangre derramada por sarmiento en su maldita conquista del desierto históricamente aceptada ante la disyuntiva de “civilizacion o barbarie”. Esa sangre hoy derramada por nuestra indiferencia. La sangre de estos aguerridos pueblos aborigenes tal vez hoy vuelven mas espesa la nuestra. Toda esta divagación tiene solo un objetivo: Comenzar a preguntarnos seriamente quienes somos verdaderamente.

Creo que uno de los principales males que tenemos como sociedad es un pensamiento egoísta, unitario, apático y hasta indiferente. Otro es nuestra falta de identidad como nación. Ambos rasgos se concatenan en un punto: nuestro gobierno. No hablo de la identidad del mate, el asado, el Che Guevara y el dulce de leche. Hablo de rasgos de identidad más determinantes a mi parecer como lo son nuestros actos y desiciones. Si vinieran y nos preguntaran cuál es nuestro proyecto como nación, como pueblo: ¿qué responderíamos?, ¿qué es lo que queremos como pueblo? ¿les diríamos que estamos por inaugurar una estatua?, ¿que estamos haciendo un plan de bacheo?, ¿que licitamos el arreglo de las rutas?, ¿que este año pusimos lomos de burro? Hablo de un proyecto integral. Un sistema de acciones que aplicado al gobierno repercuta en el bienestar aún de nuestros nietos. No hablo de cambios coyunturales sino de cambios de raíz, esos que solo se pueden dar a través de la educación. ¿Hasta cuándo la educación será beneficio de unos pocos y no un derecho de todos?, ¿Hasta cuándo lo urgente va a dejar de lado lo importante?, ¿Hasta cuándo los partidos políticos van a presentar proyectos de gobierno con fecha de vencimiento de cuatro años?, ¿Cuándo los partidos políticos van a presentar proyectos de gobierno verdaderamente sustentables?, ¿Hasta cuándo van a comprar nuestro voto usando el hambre, recurriendo al clientelismo político y las dádivas preelectorales?, ¿Hasta cuándo nos van a sofocar la poca dignidad que nos queda?, ¿Hasta cuando?......

Si, los partidos políticos. Los principales responsables por acción u omisión de esta falta de proyectos. No eximo de responsabilidad al pueblo en esta situación, sino que digo que mientras el panadero amasa, el carpintero construye y el almacenero vende, el político debería planificar una acción de gobierno en beneficio de todos aquellos que no ocupamos un cargo; que aportamos “desde el llano” (frase política si las hay). No me siento bién al explicar cosas que no afloran a la luz del conocimiento sino a la luz del sentido común por que el sentido común nos tendría que ser común a todos. Pocos obreros de este país han terminado apenas un bachillerato, si es que no están haciendo el enorme sacrificio de cursarlo de manera nocturna. La mayoría de los integrantes de la clase política son abogados o doctores, arquitectos o ingenieros, son gente instruida o por lo menos capacitada. Es por eso que no me permito pensar ni por un minuto que sus acciones carecen del conocimiento de las consecuencias. Tampoco permito que deslinden responsabilidades exusandose en el desmanejo de anteriores gestiones de gobierno o en una oposicion ferrea. Sin llegar a pensar que en sus desempeños existe la malicia, debo pensar que hay cierta somnolencia en sus actos. Y en esto los argentinos tenemos experiencia. No seamos estúpidos. Tanto el pueblo como sus dirigentes debemos despertar. Cuando digo estúpidos espero que no se lo tome como un insulto. En palabras de Miguel de Unamuno, cuando te digo estúpido no te estoy insultando, te estoy describiendo. Nuestra indiferencia a llegado a un punto tal que los números son solo eso, números. Detrás de ellos, los números, se esconden realidades que no queremos ver. En nuestro país, el índice de pobreza, el de desocupación, el de inflación son dibujados al antojo de los gobiernos de turno. Detrás de estos números hay personas que están sufriendo los flagelos de nuestra apatía como tales índices así lo demuestran. Para esas personas no es ningún éxito rotundo el haber bajado un punto el nivel pobreza. Para esas personas las soluciones tienen que tener un carácter de urgencia. Para esas personas que siguen incluídas en el problema y no en la solución. Dice Al Gore en un documental "La verdad incomoda" refiriendose al problema ecológico mundial pero que se puede hacer extensivo a nuestra realidad como país: "Hay buenas personas que se dedican a la política en todos los partidos que se niegan a enfrentarse a este asunto, por que si lo admitieran y lo reconocieran no podrían evitar la obligación moral de intentar realizar cambios importantes". Recordemos días atrás la ola de frío que azotó nuestro país. Mientras nevaba festejábamos el fenómeno meteorológico sin pensar que había gente en la calle que no tiene techo. Muchos de ellos murieron ante la mirada indiferente de un pueblo que los descarta, y los medios periodísticos que van en busca de la noticia espectacular y no de la información dijeron: ¡que barbaridad! (Susanita de Mafalda), y luego siguieron con su show como si nada. Si hasta escuche decir a una entrevistada idioteces como: “Yo lo conocía, dormía en el parque, pobre hombre, ¿Cómo pudo pasarle esto? Tal vez nuestro proyecto como nación sea: “sálvese quien pueda”.

Uno de los dogmas vertebrales del capitalismo dicta que todos tenemos la oportunidad de llegar a nuestras metas. Lo que no dice este dogma es que no todos poseemos las mismas herramientas para alcanzar los objetivos, y que esta sociedad sólo reconoce a aquellos que llegaron, los “triunfadores”. Basta como ejemplo burdo de nuestra idiosincrasia una final de fútbol jugada unos días atrás que ya nadie recuerda. Tal vez, si hubiéramos ganado habríamos festejado el triunfo como nuestro. Pero la derrota fue del equipo. ¿Qué futuro le espera a una sociedad que solo asimila sus triunfos y coloca un manto de piedad sobre sus derrotas?. Se puede presuponer que quién hace este comentario no es argentino. Pero no. Precisamente porque lo soy es que me duele tanto la sinrazón de nuestros actos. Pues, como pueblo, sólo nos queda reservado el poder del sable de nuestras palabras y todo nuestro dolor. ¿Cuándo dejaremos de tomar a la política como un partido de fútbol? A mi entender todos somos parte de esta decadencia, pero también todos somos parte de la solución.

En la política no debiera haber ganadores o perdedores; vencedores o vencidos. Si dicha situación así se manifiesta ¿dónde quedan los ideales democráticos que nos otorgan a todos los mismos derechos y obligaciones?, ¿dónde queda el respeto hacía nuestra constitución?. Dicha disgregación, donde unos tienen el poder, otros se benefician del mismo a cambio de su silencio, y otros lo sufren, ¿puede llamarse democracia?. ¿No va siendo hora que nadie pierda al final de un proceso eleccionario?. Tenemos que llegar a comprender que nuestra nación, provincia o ciudad funcionan como un cuerpo. De poco sirve estar bién del corazón si tenemos un tumor en el cerebro. La clase política deben caer en la cuenta de que la idiotización del pueblo le sirve solamente a pequeños grupos de poder extranjeros y locales, que en la mayoría de los casos condicionan candidatos y presionan sobre los partidos políticos más numerosos en su propio beneficio. Debe instruirse al pueblo de manera cabal para que el pueblo este en una completa libertad de elegir. Libertad que se obtiene solo atravez del conocimiento y la educación. ¿Que tipo de libertad es aquella que se puede comprar con dadivas, con un bolson, unas chapas o con la promesa de no perder el trabajo?. Debe comprenderse que al principio de una elección existen diversas ideas y tendencias políticas y sociales que se pregonan y manifiestan de manera dispar durante el período eleccionario. Pero una vez concluído el mismo ha de saberse que no ha triunfado una determinada propuesta sino que el pueblo ha dictaminado una nueva voluntad, una que no estaba presente en ninguno de los partidos en su totalidad, que no era la plataforma de nadie. El número de sufragios sólo ha de decirnos quién va a presidir el gobierno, y no por ello se debe descartar el aporte de los partidos políticos con inferioridad de votos, ya que en ellos descansa también parte de la voluntad del pueblo. Lejos estoy de creer que la voluntad suprema de un pueblo yace solamente en la mayoria. Dichos partidos tienen la importante misión de controlar, auditar y ejercer una oposición madura al gobierno de turno, como así también presentar proyectos de gobierno y tener una visión objetiva de lo que acontece. Lejos estoy de creer que es una obviedad este comentario en un país donde existe una seudoposición, o donde por lo menos la oposición no toma forma política ni se encuentra institucionalmente representada. Detrás de la bandera de “partido opositor” muchas veces se cae en el error de denostar cualquier acción de gobierno, sea esta buena o mala y de tomarse unas vacaciones de cuatro años hasta el próximo proceso eleccionario. De esta manera cualquier proyecto de gobierno tiene un destino trunco. Debemos recordar que a pesar de tener distintas metodologías en la concresión de éstos proyectos el objetivo como pueblo sigue, o mejor dicho, tiene que seguir siendo el mismo. En pocas palabras todos formamos parte de un equipo que debe patear hacia el mismo arco.

En este país los partidos políticos sacan número y esperan su turno de llegar al poder y hacer un indigno usufructo de él. Violan de manera obcena la sagrada voluntad del pueblo esperanzado en un futuro venturoso y nosotros, si nosotros, permanecemos impavidos ante tamaña violacion de nuestra voluntad. Sea cual sea nuestra ideología política debemos asistir a la refundación de los partidos, en donde los objetivos sean comunes a todos, las ideas nazcan del concenso del pueblo, la política recupere su credibilidad a fuerza de honestidad (¿se han puesto a meditar que piensa un joven de la clase política actual?), y sobre todas las cosas, donde el bienestar y la felicidad del ser humano sea el principio y el fin de una obra de gobierno. Esa es la más legítima voluntad del pueblo en su totalidad, creo yo. Pues si triunfa la voluntad de un determinado partido político por mayoría, sólo ganan sus votantes y no el pueblo en su conjunto. Basta de silencios, basta de no hablar de política, basta de tener miedo de decir por quién votamos y por quién no. Basta de absurdas rivalidades. Salgamos de nuestro entorno y digamos cuáles son nuestras ideas y fundamentémoslas, que no sean meramente pareceres. No seamos cobardes y andemos esperando tiempos mejores para nuestra acción, el tiempo es ahora. Nos animemos a creer en un sueño por mas utópico que este paresca. Lo utópico seguira siendo utópico en tanto y en cuanto no tomemos los sueños como una realidad de nuestras vidas. ¿Qué somos sino un sueño antes de ser?. No nos comamos el pesimismo de nuestros mayores que creen que nada se puede hacer. Que te dicen: “desde que yo era chico esto era así y va a seguir siendo así”, frase que intentan disfrazar a la luz de su experiencia como realista pero que no esconde otra cosa que sus amargas derrotas personales. Hoy la revolucion debe plasmarse principalmenete en el ambito educativo reformulando desde la raíz programas y contenidos. Debe tenerse en cuenta al momento de estos cambios al ser humano como punto de partida y supremo objetivo de la acción educativa. En este ambito no han de servirnos los porcentajes, debemos estar incluidos todos, absolutamente todos. Si pensamos que la solución ha de partir de una cabeza iluminada estamos equivocados. La impotencia que nos domina a nivel personal deja de ser tal cuando nuestra acción pasa a ser social. Nadie es dueño de la solución, sino que lo somos todos. Recordemos que los candidatos lejos están de ser magos, y que si algún poder tienen es el que le entregamos en los comicios. No le demos más espacio a tanto político deshonesto que se aprovecha de nuestro silencio y desconocimiento para hacer oír únicamente su voz. Las más atroces injusticias cometidas por la humanidad estuvieron hechas a base de silencios y en ese ámbito los argentinos tambien tenemos una amplia experiencia. Basta de tener miedo a la confrontación. La base de la evolución de la raza humana se encuentra en el caos, en la discrepancia, en la discusión, en la diversidad de ideas y opiniones. No le pongamos a las ideas u opiniones rótulos (acertadas, desacertadas; buenas o malas; etc.), no hay opiniones chicas o grandes, las opiniones son solo eso, opiniones que representan nuestro contexto de vida, por lo tanto nuestras urgencias y nuestras vicisitudes. Somos nuestras virtudes como así también nuestras miserias. Toda cura de una enfermedad parte del reconocimiento de la misma, como así también el crecimiento de un país empieza por haber reconocido y asumido su realidad. El diagnóstico lo debemos hacer entre todos y no dejarlo en manos de delirantes alunados que se creen dueños de la verdad de un pueblo y también allí tenemos nuestra experiencia. Nuestro proyecto como país debe nacer de la suma de ideas, opiniones, contradicciones y voluntades. He aquí donde se encuentra nuestra identidad, quienes somos. Nuestro compromiso como pueblo es urgente.

Tal vez somos los hijos de los piratas que venían en las carabelas de Colón, o somos hijos de esos inmigrantes sacrificados que no se permitieron por un instante una gota de pesimismo en sus frentes. O de aquellos pueblos aborígenes habitantes originarios de esta tierra que siguen pugnando por justicia desde su diezmada presencia. Dice Bertold Brecht en una de sus frases mas afamadas y de la cual me he apropiado en estos días: "Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles". Nuestra escencia como pais esta signada por la lucha cotidiana. Tal vez en ese acorde este resumida la música de nuestra identidad social, lo que somos y los que queremos para nuestras generaciones venideras. En pocas palabras: es todo lo que hace a nuestra identidad, y a este punto quería llegar. ¿Quiénes somos?. Mi opinión es que somos argentinos, padres, madres, hijos, médicos, arquitectos, albañiles, maestros, obreros de changas, desocupados, somos radicales, peronistas, izquierdistas, librepensadores; bosteros, gallinas y cuervos, tombas y lobos (de Godoy Cruz y Gimnasia de Jujuy, respectivam.); somos gordos, flacos; blancos, negros, indios; sabios e ignorantes; somos hombres, mujeres; honrados y delincuentes; somos nuestros aciertos y nuestros fracasos; somos el problema pero también la solución; somos todo esto y más. Y, por supuesto, como decía Carl Sagan: también somos polvo de estrellas.

O tal vez somos mucho más que polvo de estrellas, somos en cierta medida más maravillosos que las estrellas mismas.


el chunkano


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Crónicas de nuestra necedad cotidiana


A pesar de que me duela esto lo escribí en el 2007 y no creo particularmente haber hecho algo para encarar este problema.

Se me ocurre que en estos tiempos donde lo urgente deja de lado lo verdaderamente importante estamos ebrios de necedad. La indiferencia ha desembarcado en nuestras vidas y esta armando su campamento para quedarse. ¿Que es lo que perseguimos en nuestros cotidianos apuros?, ¿Qué preocupación nos ciega los sentidos?, ò ¿de que estamos huyendo con tanta celeridad?, ¿Tomamos real conciencia de cual es nuestro camino?, ¿reconocemos nuestra meta?, ¿nuestro tiempo se mide en minutos o en kilómetros?, ¿Qué tapamos con la excusa de que lo único que importa es el capital, el dinero y que su obtención no admite demoras y nos reclama cualquier sacrificio? Transcurrimos a diario por nuestras vidas a una velocidad poco natural la cual no nos permite disfrutar de muchas cosas: mirar el cielo, mirar la naturaleza y reconocernos parte de ella, no sus amos, de la palabra de un amigo, de la mirada sostenida del ser amado, de la caricia de nuestros hijos y hasta, entre tantas otras cosas, del festejo de nuestra mascota al vernos llegar. Hasta para leer esta misiva estamos apurados. Transcurrimos a diario por nuestras vidas a una velocidad poco natural la cual no nos permite pensar. Si por unos minutos pudiéramos tener la disciplina de parar y pensar, lo que es obvio en la carrera seria absurdo ante la luz de la calma, en el paraíso de la serenidad renacería el más común de nuestros sentidos: el sentido común. No nos veríamos obligados a reaccionar sino que podríamos accionar.

Toda esta perorata apunta a un solo fin: paremos y tomemos conciencia. Por si no nos dimos cuenta morimos a diario en accidentes de transito. Esta pandemia no deja de ser un claro exponente, un evidente diagnóstico de la nuestra principal patología: la ansiedad. Algunos se suben a un auto y pisan un acelerador en busca de poder, otros aplacamos esta ansiedad con comida, otros con bebida, con un cigarrillo, algunos con marihuana, otros con sexo, con dinero o tanta otra droga que sirve a los propósitos de hacernos ignorar nuestra realidad No morimos heroicamente en la defensa de un ideal supremo, no morimos después de haber transcurrido una vida feliz y prolífica, ni luego de haber luchado estoicamente contra una enfermedad y, por mas bárbaro que pueda parecer mi comentario, hasta una persona que muere de hambre puede rendir cuentas ante dios por la razón de su deceso. Todo esta magra reflexión solo apunta a que encontremos responsables antes y no culpables después. La muerte en un accidente de transito es absurda, no hay animal en la tierra que choque entre si para matarse. Solo el alazán de Yupanqui puede objetar como excusa que estaba mirando una estrella antes de desbarrancarse.

Si la lectura que hacemos de esta pandemia es tomar una posición externa a la situación y personalizamos la desgracia como, y solo como patrimonio de algunos, estamos condenados, ya que como las estadistas son elocuentes, solo es cuestión de tiempo para que aparezcamos en ellas, o peor aun, algún ser querido y solo necesitamos ser argentinos y humanos para pertenecer a tan triste record. No nos dejemos engañar por la seudo filosofía capitalista donde cualquier triunfo o solución es edificado únicamente por una persona iluminada degradando a todos los demás. La solución solo la encontraremos como sociedad por que somos seres esencialmente sociales y la única situación que enfrentamos en soledad es la muerte. Tomemos en nuestras manos todos esta problemática, como sociedad nos debemos un debate urgente, asumir cada uno desde su lugar el rol de concientizadores, hacernos verdaderamente responsables y que esto no termine en una mesa de un café como un comentario vertido tras una desgracia, cubierto con un manto de olvido tras la frase: ¡Que barbaridad!( Susanita de Mafalda ).

Ahora que lo pienso estoy utilizando mal el termino desgracia, lo que nos ocurre no es producto del infortunio, la adversidad, la calamidad o el percance sino de la imprevisión, la necedad, la indiferencia, pero principalmente por desapego espeluznante por la vida, tanto propia como ajena. Han escuchado las siguientes frases: “No uso el cinturón por que me arruga la ropa”…”por que voy acá nomás”… “no uso casco por que no sirve”…. “Por que despeina”… o peor aun…”porque si me mato me mato yo”. Ante tamaña estupidez la muerte se manifiesta con su brutal sinceridad y nos dice que es inexorable ¿Por qué nos abocamos a ir a su encuentro cuando debemos vivir? Debemos saber que en el mundo existe mucha legislación con respecto al tema de sociedades que han bajado notablemente los números estadísticos de accidentes de transito. Si no sabemos preguntemos, consultemos, en los libros o, hoy en día con la apabulladota presencia de la Internet en nuestra vida podríamos sacarle provecho. Y si no tenemos acceso a nada de esto utilicemos el sentido común. La educación, la prevención, la previsión, el contralor, la conciencia, el respeto por la vida, son actitudes que nos apartaran de esta muerte sin sentido. Por favor no te sientas ajeno a lo que nos sucede. No te digas ¿que tengo yo que ver con todo esto?. Un ejemplo de sentido común:¿a que hora suceden la mayor cantidad de accidentes?¿Por qué motivo?¿A que hora se debe controlar el transito con mayor vehemencia para evitar los accidentes? Respuesta: A la misma hora que dicen las estadísticas oficiales que ocurren dichos accidentes. No va a faltar el estúpido que diga que la mayor cantidad de accidentes ocurren en las rutas pero esa respuesta la dejo a su libre albedrío y lo de estúpido no es un insulto sino, como decía Miguel de Unamuno una descripción. Espero con esta reflexión herir susceptibilidades para que reaccionemos y ojala no despierte sospechas sobre una posible inclinación política.

Que no nos domine la filosofía barata y argentina de decir: “es lo que hay” por que esta frase no es otra cosa que un vía crucis de la resignación y la pereza. Nuestra verdadera batalla consiste en no abandonar la lucha. Tomemos en nuestras manos la responsabilidad que nos compete como padres, como hijos, como ciudadanos y, principalmente como seres humanos, y sepamos honrar la memoria de tantos que no amainaron, no se amedrentaron ante la adversidad como Belgrano, como moreno y tantos otros, pero no copiemos todo al pie de la letra, por que solo San Martín, al cruzar los andes, soluciono sus problemas con lomos de burro.



el chunkano


'vooolveeeer....con la frente marchita'

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